sábado, 4 de mayo de 2013

¡MONGOLIA ÜBER ALLES!

Creo que pertenezco a un perfil de tipos que crecimos con El País bajo el brazo, apoyándonos en él como en una muleta de libertad e información veraz ... si, suelo mirar hacia atrás con nostalgia ... y con IRA! La aparición de Público nos arrebató como un huracán de de esperanza, nos agarramos a estas cabeceras como a un clavo ardiendo... Ya va camino del año la fecha en que se perpetró el ERE del primero, descabezando al "buque insignia" de 132 de sus mejores periodistas y algo más de la miserable aniquilación del segundo, en una trama tan inverosímil que parece fruto de las calenturientas mentes de Pedro Jota. Con El País aprendimos que los periódicos se leen de atrás para adelante (al "verres", para quien me entienda!, que algunas portadas eran dignas de un marco, descubrimos que hay columnas de opinión que son auténticos manifiestos y que las "contras" eran siempre "un recortable" que transitaba entre libros y la billetera como un amuleto contra la estupidez... Todo esto acabó con la llegada del infame Berggruen, auténtico amo y señor del grupo PRISA... ¿Estábamos solos?... ¿De verdad nadie nos iba a contar ya LA VERDAD? ...es cierto que ya teníamos Diagonal, pero a los que llevábamos "indignados" más de 30 años (no sólo desde la "aparición" de la crisis...) queríamos más ... queríamos RABIA!
¡Y ENTONCES LLEGÓ MONGOLIA! Recuerdo que al comprar el 2º número, tras la estupefacción inicial, decidí que yo ya tenía una barricada a la que sumarme: La verdad, contada por ellos, queda expuesta al desnudo, sin censuras ni deudas sucias, del modo más GROSSO (...empezando por el cícero de la tipografía!) y empapada en todo el corrosivo sarcasmo que "el papel" puede soportar. El fenómeno que es hoy la revista, aclamada con premios y reseñas internacionales, surge desde la (totalmente!) irresponsable edición de Gonzalo Boye, la insuperable dirección gráfica de Fernando Rapa, la maestría en el trazo y en el "concepto humor" del maestro Darío Adanti, el verbo desbordante y acertado de los "Edus", Bravo y galán ... Colaboradores de lujo como Alpuente, Rico, Crunch,etc... y otros recién aterrizados. Olga Rodríguez, periodista de "raza" o José (Txetxo) Yoldi, azote del apestoso juez Dívar... No nombro a más. El Staff viene en todos los ejemplares, cómprenlo... Mongolia es hoy algo más que "una revista satírica sin mensaje alguno", son un leviathan frente al CAPITAL, son mi Capitán (Oh, mi Capitán!), nuestro "fin de mes" en estos tiempos en que el trabajo es un lujo y no un afán, una atalaya desde la que vigilan a los que nos vigilan... en suma; las verdades del barquero contadas de manera que las lágrimas de risa nos ayuden a llevar mejor tanta miseria moral y herrumbre política, pero manteniendo en el corazón todo el furor avivado.
Bueno, ya vale de "groupismo", que, como dijo Ortega, "no es eso no es eso"... Sirva este humilde post como homenaje a unos bárbaros magníficos que han traspasado la linea (esa tan fina, "dicen"...) que separa al humor del mal gusto. Ellos mejor que nadie saben que la única linea que no se debe traspasar, sea en la ironía o en la vida misma, es aquella que te puede llevar a la cárcel. (Adanti dixit!)

¡VIVA MONGOLIA!
(Todos juntos: ¡Viva, viva!)