lunes, 29 de diciembre de 2014

CRÍTICA TOTAL DEL SISTEMA

Esto es un poco no sólo vender la piel antes de cazar al oso, es ir pensando qué tipo de sofá o cheslón vamos a forrar con ella.

Desde que recuerdo me he tomado siempre he visto con desconfianza a la transición (¿por qué nadie la llama por su nombre, transacción?) y la marmórea Constitución, sobre la que, al igual que a un número creciente de ciudadanos, nadie me consultó, que no firmé y por ende no acataré jamás... así de limitadas son mis expectativas y esperanzas con respecto a la política; a quienes nunca compramos lotería nos es dado el don de reírnos eternamente de aquellos que le ponen metafísica al asunto; fe y esperanzas en tan mundana y matemática tarea, la inmensa suerte de que ni por un momento nos engañen estas estampitas nos da mucha ventaja frente al resto. 


La desazón que produce el hecho de enfrentarse sin triunfalismo ni alharacas a las expectativas frente a un posible triunfo de las izquierdas es un acto de reflexión radical exigible e inapelable a cada uno de quienes nos sentimos parte implicada, ya que ante este futurible lo que conviene es hacerse preguntas. Si nos planteamos qué es aquello que debiéramos eliminar, transformar o acentuar la lista se eleva exponencialmente, súmense las derivadas coyunturales del 'acceso al poder' (que se ramifican ad-nauseam), los cargos propios del berenjenal burocrático intrínseco («qué hay de lo mío») y listo, ya tenemos enemigo nuevo a quien combatir.

Puede parecer irónico, tal vez enfermizo, llamémoslo el efecto Marhuenda: "A vosotros, cuanto peor va todo, mejor.." [sic] humo tóxico; es la desubicada tergiversación que hacen los medios oficialistas (es decir todos) de aquellas posturas que les son incómodas, pero vivir en un permanente estado de apatía, disconformidad y escepticismo no es malo; es útil, sobre todo tras tratar de dárnosla con queso 39 años...

Y sí, muestro ansiedad por cambiar esto,  no por echar a unos miserables para dar la alternativa a los próximos miserables. (Aunque... ¿en el fondo no se trata de eso?) Precisamente la capacidad crítica y el conocimiento empírico del cotarro me empujan a preguntarme qué sucederá en este o aquel escenario, justamente por 'ser de izquierdas' el propio sentido común me impele a cuestionarme el mañana, un mañana con visos de futuro, vale, lo compro, pero exijamos la instauración y de unas premisas inexcusables (que no veo ni en los programas políticos ni en el imaginario colectivo de quienes se proponen asaltar los cielos...) necesitamos un 'reseteo' real, que libere definitivamente a las víctimas, a todas; a las enterradas en las cunetas a expensas del olvido total y planificado, a los muertos por suicidios devenidos de las políticas capitalistas creadas para 'el sur', (cuyo número no consta en medios oficiales ya que soliviantaría a la población como muy pocas cosas), a las víctimas de todas las injusticias médicas, jurídicas, educacionales, a todos quienes están al borde de la "bombona de butano", a las mujeres asesinadas o violentadas por culpa de los valores que esta carcundia promueve, desata, perpetúa y exhibe sin pudor... estas son algunas de las personas que deben ser compensadas, eso sí sería un 'cambio'; lo demás sólo será perpetuar el genocidio social perpetrado por la Troika, por los intereses de los amos del ranchito, el continuismo de fracaso global.

Que se promulguen leyes desquiciadas, véase la LOMCE, otras miedosas y cobardes como la Mordaza y las nuevas Tasas judiciales o que los canones como el AEDE o el IVA cultural sean inasequibles al ciudadano (y contraproducentes para las empresas), despropositos cuya meta es el aborregamiento, sumirnos en la indefensión y la abstracción pública (como ya hicieron con la heroína en los 80) es ahora lo menos importante, ahora hablamos de muertes, de un estado criminal. De asesinos probados.

No hay modo de atenuar el dolor por la amputación del destino de un hombre, por la perdida de perspectivas vitales de un joven, por el desahucio de quien planeaba una vida al margen de los tejemanejes de los dioses del mercado o por ver como el estado niega a los enfermos de Hepatitis C el Sovaldi que podría salvarles la vida; los remedios a base de placebos que se han acostumbrado a dispensar (a modo de estupefaciente) sólo funciona ya con los suyos (poseedores de una fidelidad cercana al 'cretinismo'¹) y con cuatro anestesiados hipnotizables, al resto ya ni nos alivia ni nos solivianta. Sólo nos consume.


Y el consenso necesario para eso sólo puede venir dado por la eliminación por vía rápida de todo aquello que está podrido (es decir, TODO) aquellas propuestas que no conlleven de modo intrínseco la postulación del resarcimiento al pueblo por tantas, tan largas y tamañas afrentas no hará a sino perpetuar un pseudo sistema de más o menos libertades, pero siempre encastrado dentro del despiadado sistema neocom del que no es posible huir, véase el clarísimo ejemplo de Pepe Mújica en Uruguay. Ser válido no siempre significa que tus políticas lo serán.
Por supuesto y por desgracia ese ejemplo no es tal aquí.
Una pena...


El único modo es la ruptura total, no hay opción de parchear el destrozo, es imposible tratar de tapar las brechas que produce un iceberg del tamaño de una dictadura de 40 años, peor aún; cuando el objetivo de la familia política (de1978 hasta hoy) ha consistido en apuntalar las cuatro ideas trasnochadas que dejó un dictador lo lógico es que, pasado un tiempo, todo el mundo caiga de la burra con mayor o menor indignación y lo demuestre con la virulencia consiguiente. 


El postfranquismo encofró su trasunto de democracia usando maderas larvadas de carcoma, llegaron otros que simplemente barnizaron sobre la putrefacción, pero llamándose socialistas (doble traición), sus pactos con la santa sede ya bastarían para la abominación, pero se consolidaron en el sistema de Friedman en muy poco tiempo, vendiéndose primero a la OTAN como buenos vasallos y más tarde a las doctrinas neoliberales más radicales «por el interés general»... (Una vieja muletilla del PSOE que el PP de Rajoy ha elevado a la categoría de filibustería parlamentaria marca de la casa)


Y ahora, en medio de esta III guerra mundial, ganada de antemano por Alemania y sin el concurso de una mísera bala, el Partido Popular sigue apalancado sobre tal cúmulo de marrones que habrá literatura sobre el tema durante medio siglo, las opciones son un 'o todo o nada' como pocas veces se ha producido en nuestra historia, ya no caben medias tintas, con el sur de Europa sumido en la indigencia² y bajo el rodillo implacable del todopoderoso norte el hartazgo generalizado pide a gritos paso a nuevas opciones, ¿serán esta Grecía de Tsipras e Iglesias aquí quienes parece que estarán en disposición de hacer algo por primera vez por el pueblo? (con el pueblo, para el pueblo...) Veremos si se trata de entelequias y bellas utopías o si consiguen la cota de autonomía e impulso necesarios para dar el portazo, para escupir a la cara de los amos que es el momento del pueblo y del ciudadano, del individuo y del grupo, del hombre y de la mujer, de los ancianos y los niños, dejando de lado los discursos populistas envueltos en banderas, sean las que sean.



¿Y Europa?, pues el sueño europeo (mutado hace mucho en despiadada pesadilla) habrá de esperar o bien perderse en la noche de la historia de las absurdas pretensiones humanas.






¹ El vocablo "Cretino" proviene del nombre despectivo con que los romanos se referían a los cristianos y a su loca e inútil fe.

² Recomiendo fervientemente la lectura de "El Sur Pide La Palabra", de Slavoj Zizek y Srećko Horvat, un demoledor esfuerzo por denunciar el rumbo orwelliano y deshumanizador que la política europea está tomando.

29/12/2014